Minerales que nutren la tierra

Innovación sustentable en fertilidad mineral

¿Qué es el Basalto?

El Basalto FerMin es una roca volcánica, obtenida de formaciones geológicas en Córdoba, seleccionadas y finamente molida enriquecida con minerales para cubrir los requerimientos nutricionales de los cultivos.
Su aplicación en el agro permite remineralizar los suelos, mejorar la salud vegetal y reducir la dependencia de fertilizantes químicos.

Contiene una amplia gama de nutrientes naturales como silicio, calcio, magnesio, hierro y potasio, esenciales para el crecimiento equilibrado de las plantas.

“El uso de polvo de roca basáltica aumenta la capacidad fotosintética y fortalece la estructura celular de las plantas.”

Cuando se muele hasta obtener un polvo fino, se convierte en un remineralizador natural, capaz de devolver nutrientes al suelo de forma lenta y sostenida.

Por eso, el basalto agrícola es considerado una herramienta fundamental para una agricultura regenerativa y sustentable.

Beneficios

#01

Remineraliza

suelos agotados, restituyendo nutrientes esenciales.

#02

Estimula la microbiología del suelo,

mejorando la estructura y aireación.

#03

Incrementa la retención de humedad,

reduciendo el estrés hídrico.

#04

Fortalece la sanidad vegetal

frente a plagas y enfermedades.

#05

Reduce la acidez del suelo

y favorece la absorción de nutrientes.

#06

Producto ecológico, sustentable y libre de aditivos químicos.

#07

Aumenta la producción

y la calidad de los cultivos.

#08

Disminuye el uso de fertilizantes químicos

y mejora su eficiencia.

#09

Estimula la vida biológica del suelo

y promueve la regeneración natural.

#10

Retiene agua y carbono,

contribuyendo a mitigar el cambio climático.

#11

No contamina

el ambiente, ya que es un producto 100 % natural y sin residuos tóxicos.

La remineralización con polvo de roca basáltica puede reducir hasta un 30% la necesidad de fertilizantes sintéticos.

¿Cómo actúa el basalto en el suelo?

El basalto no es un fertilizante químico instantáneo, sino un liberador gradual de nutrientes.
A medida que se descompone por acción del agua, microorganismos y raíces, libera lentamente minerales que mejoran el equilibrio físico, químico y biológico del suelo.

El basalto libera lentamente minerales que actúan en tres niveles:

Físico: mejora estructura, aireación y retención de agua.

Químico: regula pH y libera nutrientes naturales.

Biológico: estimula microorganismos benéficos y micorrizas.

  • Mejora la estructura del suelo, aumentando su aireación y capacidad de retención de agua.
  • Reduce la compactación y facilita el desarrollo radicular.
  •  Libera lentamente oligoelementos esenciales como silicio, magnesio, hierro y cobalto, que son fundamentales para la salud del suelo y las plantas. El cobalto, por ejemplo, es crucial para las bacterias fijadoras de nitrógeno.
  • Una mayor actividad microbiana y la liberación de nutrientes promueven un ciclo de nutrientes más eficiente, lo que a su vez crea un ecosistema de suelo más saludable y fértil.
  • Regula el pH, neutralizando suelos ácidos.
  • Libera nutrientes de forma lenta, evitando pérdidas por lavado o lixiviación.
  • Favorece el intercambio catiónico, haciendo más disponibles los nutrientes naturales del suelo.
  • mejora la química del suelo biológico al aportar minerales esenciales como silicio, magnesio y calcio, equilibrar el pH y mejorar la retención de agua
  • Estimula la microbiología del suelo, alimentando bacterias y hongos benéficos.
  • Favorece la formación de micorrizas y la actividad enzimática.
  • Ayuda a recuperar la vida microbiana en suelos que han sido empobrecidos por prácticas como el monocultivo o el uso de químicos.
  • Promueve la biodiversidad microbiana y el equilibrio ecológico del suelo.
  • Al favorecer las bacterias aeróbicas, el basalto ayuda a limitar el desarrollo de bacterias anaerobias perjudiciales. 
  • El silicio fortalece las paredes celulares de las plantas, haciéndolas más resistentes a plagas, hongos y estrés ambiental.

Formas de uso recomendadas

Aplicación extensiva, aplicación mecánica fertilizadora granular o al voleo

Aplicación manual, superficial en momento de siembra, transplante y/o en el desarrollo del cultivo

Incorporación en el preparado de los sustratos, como refuerzo nutricional.

Dosis y aplicación: 100–300 kg/ha o 2–5 g/planta mezclado con compost.

Frecuencia: Cada 6–12 meses.

Dosis y aplicación: 200–400 kg/ha antes de siembra o en cobertura.

Frecuencia: Una vez por ciclo.

Dosis y aplicación: 2–3 cucharadas por maceta o 1–2 % del sustrato.

Frecuencia: Reposición anual.

INNOVACIÓN FERMIN

FerMin impulsa el desarrollo de productos minerales de alto valor agroindustrial, como:

Basalto agrícola

Líneas de investigación en parcelas hortícolas y de cultivos extensivos

Bloques minerales para ganadería (en desarrollo)

Cada línea está diseñada para mejorar la productividad, cuidar el ambiente y fortalecer la autonomía mineral de los suelos argentinos.

FerMin es un Blend mineral con Formulación Propia, adaptada a tus necesidades y la de los cultivos.

COMPROMISO FERMIN

En FerMin creemos en una agricultura más sana, consciente y regenerativa.
Transformamos la energía de la roca volcánica en un aliado natural para productores, técnicos y comunidades rurales.

Sustentabilidad y compromiso ambiental

El basalto es una alternativa sostenible a la fertilización química intensiva que su uso contribuye a: